¡¡¡Hola
bloguer@s!!!
La clase
que hemos realizado en el día de hoy consistía en analizar el texto de “Aprender
y enseñar en entornos virtuales” de J. Onrubia.
El artículo
se plantea dos objetivos. El primero es el de realizar un borrador de un marco teórico de carácter constructivista y sociocultural para
el estudio y análisis de los procesos virtuales de enseñanza y aprendizaje, estructurado en
torno a los tres conceptos a los que hace referencia el título del texto: “actividad
conjunta”, “ayuda pedagógica” y “construcción del conocimiento”. El segundo es explorar algunas
de las implicaciones de este marco para el diseño y evaluación de entornos virtuales de
enseñanza y aprendizaje, en general, y para el diseño y evaluación de “objetos
de aprendizaje, en particular.
En lo
primero que nos hemos detenido ha sido entender el concepto de “entorno virtual
de aprendizaje”, el cual se entiende por una plataforma de ayuda al docente de
forma presencial o semipresencial donde participan tanto alumnos como profesores,
donde se utilizan recursos académicos y se suben a la plataforma, además de
haber chats y foros para poder compartir esa misma información entre
profesor-alumno y viceversa.
Seguidamente,
encontramos en el texto un riesgo bastante importante, el de caer en la rutina
de pensar que al tener un material tecnológico ya solo por eso poseemos una
herramienta novedosa, pero hay que ir más allá y ver si realmente se cumplen
los objetivos de aprendizaje, no únicamente por ser tecnología ya estamos
enfrente de una buena herramienta.
Otro de
los rasgos es que el aprendizaje constructivista supone afirmar que lo que se
aprende no es simplemente una copia, ya que lo que se aprende depende de lo que
ya sabíamos antes, y no es una simple reproducción exacta. Además cada uno de
nosotros aprenderá de una forma diferente al otro, ya que la forma en la que
adquirimos el aprendizaje no es para todos de la misma manera.
Encontramos
en el texto una frase clave que hace referencia al pensamiento de Vigotsky
“El aprendizaje
virtual, por tanto, no se entiende como una mera traslación o transposición del
contenido externo a la mente del alumno, sino como un proceso de
(re)construcción personal de ese contenido que se realiza en función, y a partir,
de un amplio conjunto de elementos que conforman la estructura cognitiva del
aprendiz”
Entendemos pues
que, para aprender nos hacen falta los otros, ya que si no existe mediación con
los otros no se da el aprendizaje. El material que se utilice puede tener una
significación lógica, es decir, estar bien estructurado, pero debido a que el
aprendizaje es una reelaboración personal implica un proceso de mediación y de
ayuda con los demás.
También
nos hace reflexionar el autor sobre la dificultad de realizar un material a
distancia que sea bueno, ya que las características de cada alumno son muy
diferentes. Son la mayoría de las veces materiales cerrados que no dejan
espacio para hacerlos de otra manera. Por tanto sería necesario adaptarlos, y
no hacer materiales de una única utilización. Llegamos pues a la conclusión de
que si se puede conseguir un material con significación lógica pero siempre abierta
a las distintas formas de aprendizaje de todos los alumnos, de la misma manera
que se deje libertad al profesor a su utilización de diversas maneras.
Por último
reflexionamos sobre la importancia atribuida a la ayuda educativa. La ayuda que
se ofrece en estos entornos virtuales tiene que ser una ayuda que implique que
el alumnado note que el profesorado esté presente en ese mismo entorno virtual.
Además un
alumno no puede aprender por sí solo un recurso virtual, hay que tener en
cuenta sus capacidades y es esencial en este sentido la ayuda por parte del
docente o de los compañeros, es aquí donde verdaderamente se produce el
aprendizaje.
Por ello
es esencial que un entorno virtual incluya siempre un trabajo colaborativo.
- A modo de resumen tenemos este Prezi y vídeo de Youtube:

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